Sentido del oído

Sentido del oído

 

Los seres humanos pueden detectar más de 400.000 sonidos distintos. Además de percibir los sonidos, el oído interviene en el equilibrio y la postura.

Casi todo el oído se alberga en los huesos temporales del cráneo. La parte visible, el pabellón auricular, dirige las ondas de sonido hacia un tubo, el conducto auditivo. El oído medio, lleno de aire, está limitado por el tímpano en un lado y por la membrana oval en el otro. Su única abertura es la trompa de Eustaquio que conecta con la garganta. Se encarga de mantener estable la presión del aire en ambos lados del tímpano. De lo contrario, el tímpano no vibra bien y la audición se deteriora. Un cambio repentino de presión, como al entrar un tren en un túnel, puede hacer distintas las presiones. Bostezar o masticar permite que entre o salga aire en la trompa de Eustaquio, y los oídos se “destapen” al igualarse las presiones, lo que normaliza la audición. El oído interno contiene receptores para el sonido y se conecta al cerebro. Está lleno de líquido y encerrado en una estructura ósea [1].

Estructura del sentido oído, incluye cada una de las partes del órgano del oído

Imagen tomada de: https://goo.gl/pGwsFV

 

Cómo funciona el oído

Las ondas de sonido llegan de la fuente que las produce y entran al oído por el conducto auditivo. Al fondo de este, una membrana e piel tensa, el tímpano, vibra al recibir las ondas. El tímpano transmite las vibraciones a los huesillos (martillo, yunque y estribo) del oído medio. Al vibrar los huesillos, el estribo empuja y tira de la membrana que cubre la ventana oval. Este movimiento inicia unas vibraciones en el líquido del oído interno, las cuales son detectadas por los sensores de la cóclea. Los sensores envían pulsos nerviosos al cerebro, que los procesa. Entonces, la persona percibe el sonido. Los sonidos intensos causan mayores vibraciones en el líquido. La parte de la cóclea cerca de la ventana oval detecta los sonidos agudos, mientras que el extremo en espiral de la cóclea detecta los sonidos graves.

Las ondas de sonido suelen llegar a un oído una fracción de segundo antes que al otro. El cerebro se basa en esta minúscula diferencia en el tiempo para ubicar la dirección de donde procede el sonido [1].

 

Estructura del oído

Las estructuras orgánicas que conforman el oído, se dividen en tres secciones para su estudio y compresión:

El oído externo, está formado por el pabellón auricular u oreja y el conducto auditivo externo. El pabellón es una estructura formada por cartílagos, y que sirve para concentrar las ondas sonoras, que se transmiten mediante el conducto auditivo externo hasta el oído medio.

El oído medio está formado por el tímpano, el martillo, el yunque, el estribo y la trompa de Eustaquio. El tímpano es una membrana que se encuentra al final del canal auditivo externo, la cual está tensa, y vibra cuando las ondas sonoras llegan a su superficie. El martillo, el yunque y el estribo, son tres pequeños huesos, que forman un conjunto que transmite el movimiento de la vibración del tímpano al receptor del caracol, donde se convierten en impulsos nerviosos. La trompa de Eustaquio es una comunicación que existe entre los senos nasales y el lado interior del tímpano. Esto permite que la presión del aire sea igual en ambos lados del tímpano, y así las ondas sonoras sólo produzcan el sonido circundante, sin producir ruidos ni disminuir la audición (como sucede cuando estamos resfriados).

El oído interno está compuesto por el caracol o cóclea, y el nervio auditivo. La cóclea, también conocida como caracol, es un órgano que cumple dos funciones: como órgano auditivo y como órgano del equilibrio. Los órganos del equilibrio son los canales semicirculares, que permiten al cerebro interpretar la posición del cuerpo en el espacio. El vestíbulo es donde se conecta el estribo, que transmite la vibración mecánica del tímpano al líquido que se encuentra en el vestíbulo, y de ahí la vibración pasa a través del líquido hacia la cóclea o caracol, una estructura en forma de espiral, en la que hay unos pequeños cilios (prolongaciones que son una especia de pelos) de diferentes longitudes, en los que cada vibra con cierta frecuencia. Los cilios convierten la vibración mecánica en impulsos nerviosos que son transmitidos a través del nervio auditivo, hacia el cerebro, a la zona conocida como corteza auditiva, que es donde se reciben e interpretan los sonidos [2].

 

Aspectos interesantes del oído

Niña experimentando los sonidos producidos al interior de un caparazón de caracol

Imagen tomada de: https://goo.gl/nlkYp1

 

  • Los humanos pueden percibir una amplia gama de sonidos, desde susurros graves hasta chirridos agudos. El tono depende de la frecuencia de un sonido, es decir, la rapidez con que la cresta de una onda sigue a la anterior. La frecuencia se mide en Hertz (Hz), u ondas por segundo.

  • Los jóvenes en general pueden percibir sonidos entre 20 Hz y 20.000 Hz, pero la gama de sonidos que puede percibir la gente disminuye con la edad. Las personas mayores a veces no perciben los sonidos agudos.

  • Algunos mamíferos perciben sonidos agudos que los humanos no oyen. Los murciélagos captan sonidos entre 1.000 y 120.000 Hz, y los gatos entre 60 y 65.000 Hz.

  • El sonido se genera por ondas alternas de presión alta y baja que viajan por el aire, similares a las ondas que se forman en un estanque cuando una piedra cae en el agua. Las ondas de presión entran en el oído donde son captadas por sensores. Los sensores envían mensajes al cerebro que interpreta y reconoce los sonidos [1].

 

Enfermedades asociadas al oído

  • Un dolor de oído puede ser agudo, sordo, urente, transitorio o constante. El dolor de oído se produce por la acumulación de líquido en el oído medio y por la presión que este líquido acumulado ejerce sobre el tímpano. El oído medio es el que está situado entre el tímpano y el oído interno. Es una cavidad que tiene un drenaje estrecho y corto llamado la trompa de Eustaquio hacia las cavidades nasales. Cuando por causa de un resfriado o de una infección bacteriana se produce la obstrucción de la trompa de Eustaquio debido a un edema, se impide el drenaje normal de líquido desde el oído medio hacia el exterior y el líquido se acumula provocando una mala ventilación, dolor y pérdida de la audición.

  • La sordera es la dificultad o la imposibilidad de usar el sentido del oído debido a una pérdida de la capacidad auditiva parcial (hipoacusia) o total (cofosis), y unilateral o bilateral. Así pues, una persona sorda será incapaz o tendrá problemas para escuchar. Ésta puede ser un rasgo hereditario o puede ser consecuencia de una enfermedad, traumatismo, exposición a largo plazo al ruido, o medicamentos agresivos para el nervio auditivo.

  • El vértigo se puede experimentar como un mareo, una sensación de que se podría presentar un desmayo, sentirse inestable, perder el equilibrio o la sensación de que uno mismo o el espacio están girando o moviéndose. La mayoría de las causas del vértigo no son graves y se pueden resolver espontáneamente de forma rápida o tratarse de manera fácil. El vértigo hace referencia siempre a una alteración del sistema vestibular (alojado en el oído interno y cuyo centro neurológico está en el tronco del encéfalo), mientras que el mareo es un trastorno del equilibrio no siempre relacionado con aquél.

  • La otitis es un término general para referirse a la infección o la inflamación del oído. Esto ocurre en la porción media del oído, para ser más específicos, en la caja del tímpano la cual está integrada por la membrana timpánica, cadena de huesecillos y la trompa de Eustaquio [3].

 

Referencias

[1] Enciclopedia círculo de las ciencias, Biología humana - La química y los elementos. Editorial Círculo de Lectores

[2] http://www.ejemplode.com/36-biologia/4228-sentido_del_oido.html

[3] http://patyeloido.blogspot.com.co/2012/02/enfermedades-del-oido.html